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Con una carrera profesional activa en telecomunicaciones cercana a los 25 años he colaborado en distintas áreas comerciales y de servicios, siendo de las más enriquecedoras mi colaboración como Gerente de Proyecto en una compañía que hace uso intensivo de mano de obra de contratistas.


Aunque en algunas de mis responsabilidades como desarrollador e integrador de proyectos ya había tenido la experiencia de trabajar con contratistas, nunca había estado trabajando “desde adentro”, lo que me ha permitido ver y conocer todo tipo de prácticas – buenas y malas – que existen en el contratismo.

Es interesante ver como la ética e idiosincracia mexicanas dictan en gran manera la forma de trabajar dentro del nicho en éste maravilloso país de oportunidades.

He conocido y trabajado con todo tipo de contratistas, que van desde pelafustanes que ven en el contratismo una oportunidad y aprovechan las circunstancias y facilidades para obtener dinero rápido; ya sea quedándose con material para después venderlo o con herramientas para trabajar en otras obras o proyectos o también venderlas, o aquellos que ya son profesionales en el contratismo… Así como los que obligados por las circunstancias se acercan e inician en éste tan noble quehacer, lleno de áreas de oportunidad.

Desafortunadamente, el trabajador contratista o microempresario es prácticamente el último eslabón de la cadena, haciéndolo económicamente vulnerable cuando las empresas que les contratan no les fluyen de manera adecuada para cubrir principalmente sus pasivos laborales.

Por lo anterior, y después de poco más de 1 año de trabajo y más de 10 distintos contratistas; me atrevo a escribir sobre el tema y a sugerir que si no se cuenta con al menos 4 de los requisitos que enuncio a continuación, no se intente entrar a trabajar como contratista en las áreas de obra civil y redes de telecomunicaciones porque el fracaso está garantizado.

Requisitos para no morir en el intento como contratista

  1. Tener gusto por el trabajo duro: A llegado gente que por tener un poco de experiencia en áreas semejantes se consideran adecuados para el trabajo, sin embargo no les gusta trabajar para conseguir las metas, ya que siempre tienen un pretexto aceptable para no hacerlo.
  2. Tener hambre de conocimiento: Gente con mucha experiencia y reconocimiento en tecnologías y procesos de más de una década se niegan a obtener conocimientos nuevos, escudándose en el reconocimiento y experiencia de antaño.
  3. Saber trabajar en equipo: El saber trabajar en equipo les permite tener un grupo de trabajo sólido que además de acompañarle en todos los trabajos, siempre serán un apoyo para realizar los trabajos. Entiéndase que se requiere tener cualidades de líder para poder dirigir y controlar a su equipo de trabajo.
  4. Tener Herramientas para el trabajo ó estar dispuesto a invertir en ellas: Muchos de los contratistas tienden a desdeñar el invertir en herramientas, ese tipo de contratista es el que normalmente trabaja por temporadas y son poco confiables.
  5. Poner atención en las condiciones de pago: Es sorprendente que a éstas alturas algunos contratistas aceptan las condiciones económicas y al poco tiempo tratan de cambiarlas. Normalmente los contratistas con esa tendencia duran poco en los proyectos porque no tienen una idea clara de sus gastos y por lo general se les salen de control.
  6. Ser proactivo: Normalmente los contratistas que tienden a dar soluciones avanzan más rápido que aquellos que esperan a que los supervisores ó residentes de obra le resuelvan los problemas.
  7. Planear: Dedicarle unos minutos a la planeación antes de iniciar los trabajos ahorra mucho tiempo y esfuerzo a la hora de estar en campo.
  8. Gusto por la calidad: Desafortunadamente es común encontrarse con contratistas a los que no les importa agregar ese valor que se llama calidad y en lugar de ello dedican tiempo a esconder las fallas y elaborar, a veces, intrincadas mentiras que siempre salen a la luz. Ese tipo de contratista no sura mucho tiempo trabajando en como tal.

Lo que no está en control del contratista

Cabe mencionar que aunque las políticas de las empresas que hacen uso intensivo de las mano de obra de contratistas sean muy buenas, mucho depende de los líderes que las ponen en práctica para que las propias empresas y los contratistas obtengan beneficios mutuos de trabajar en conjunto; por eso es de vital importancia que el propio contratista sepa distinguir el momento en el que el estilo de aplicación de las políticas deja de ser una relación ganar-ganar para convertirse en un abuso y dejar la relación lo más rápido y de la manera más pulcra posibles para evitar desgastes que no son necesarios.

Mis conclusiones

Todo aquel que quiera trabajar y no le tenga miedo al conocimiento puede en menor o mayor medida contar con lo mínimo indispensable para iniciar una carrera como contratista.

¿Qué opinan? ¿coinciden conmigo?

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administrator

Naturalizado regio. Esposo, Padre y Profesional en Telecomunicaciones, Web y Digital Commmerce. Eterno aprendiz.

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